martes, 16 de julio de 2013

Empezar un libro I

Hay gente que dice que le cuesta un mundo corregir y reescribir, otros dicen que a veces se quedan en blanco y no saben por dónde continuar, otros escriben demasiado y no saben cuándo terminar... Pero para mí el momento más terrible de la creación es el inicio de la novela. 



El primer párrafo de Las dos vidas de Michel se cambió y recambió decenas de veces. Primero escribí una descripción desde el aire de París, envuelta en brumas. Luego una larguísima introducción contando la historia de la casa... Nada me convencía. Hasta que decidí ir a lo fácil y a lo sencillo. ¿No trata de una pareja que hereda una vieja casa? Pues pongamos simplemente eso: una pareja llegando a la casa.

Muchas veces nos obcecamos al escribir en seguir al pie de la letra los manuales que indican que "el primer párrafo es el más importante" y nos obsesionamos con lo de "enganchar a toda costa". A veces, esta obsesión nos bloquea de tal manera que es imposible continuar. Puede que no tenga mucha experiencia pero me he dado cuenta de que los problemas literarios que nos encontramos en la escritura se pueden resolver casi siempre echando mano de la sencillez y de la lógica de las acciones. Tal vez no quedemos satisfechos en primera instancia, pero más tarde, cuando nos toque corregir podemos variarlo. Sin embargo, si le damos mil vueltas al principio en busca de ese "inicio ideal" puede que eso nos impida escribir y avanzar, y lo que es peor, que nos desmotivemos. Soy partidaria de escribir lo más posible de un tirón. No sé si os ocurre, pero yo cuando veo muchas páginas en el archivo de word me animo, y ahí sí tomo carrerilla y acelero. Suena a perogrullada pero si un inicio nos frena es mejor escribir cualquier cosa y continuar. Al menos así lograremos tener más material disponible. No nos olvidemos que TODO SE PUEDE CORREGIR después. Detenerse a hacer "virguerías" con el texto es un error.

Por cierto, he aquí algunos trucos que he recopilado en libros sobre el tema para empezar cuando no tenemos una idea clara:

-Empezar con un diálogo
-O con una cita literaria, texto de canción, noticia, etc
-Abrir el diccionario u otro libro y elegir la primera palabra o frase que aparezca para inspirarnos
-Hacer que el lector conozca lo antes posible: quién es el protagonista, dónde transcurre la acción, cuándo sucede todo, un atisbo de la vida normal del personaje, otro atisbo del posible cambio que se ha introducido en su vida.
-Empezar con una fecha
-Empezar "in media res" (en medio de la historia)

E inicios  A EVITAR:

-Suena el despertador y el protagonista se levanta y desayuna, además de contarnos todo lo que hace al salir de la cama, ducha incluida.
-Empezar con una descripción de varias páginas (evitar sobre todo descripciones de paisajes o amaneceres)

Mi truco personal: no dar vueltas, ir a lo sencillo, que es lo que al final siempre suele funcionar. Me da igual que sea impactante o no. Eso sí, trato de ceñirme al consejo de presentar cuanto antes a los personajes y sus circunstancias.

Pues dicho esto, ¡a escribir!

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