jueves, 4 de julio de 2013

Crear personajes I

Uf, cuando hablo de la dificultad que tengo para crear nuevos personajes la gente salta ¡pero qué dices, si es muy fácil, no hay ni que pensarlo! Discrepo. Crear un personaje creíble, interesante, con vida, es MUY DIFÍCIL. Y lograr que se mantenga coherente a lo largo de la historia permitiendo a la vez que EVOLUCIONE es aún más complicado. ¿Hasta que punto podemos variar su "esencia" sin traicionarla? 

Yendo por pasos, en primer lugar hay que inventarse el personaje. En internet he encontrado decenas de fichas  más o menos complejas, donde te permiten rellenar las diversas características del mismo, etc, etc.  Ejemplo en inglés. Lo siento, yo soy muy vaga para eso. Así que me elegido un método mucho más rápido y sencillo: "dibujar del natural", que no excluye la confección de una breve ficha. 



Me refiero a que podemos utilizar personas reales para confeccionar nuestros protagonistas y secundarios. Este método tiene muchas ventajas y algún inconveniente. Entre las primeras, pues que te pones una foto delante de la persona y ya puedes describir sus CARACTERÍSTICAS FÍSICAS, que es lo primero que salta a la vista, lo más obvio. Naturalmente, podemos ser flexibles y cambiar lo que proceda, color de pelo, de ojos, altura. Después de todo, estamos CREANDO. Sin embargo, tener un modelo facilita mucho el proceso. Si se trata de una persona que conocemos de nuestra vida cotidiana podemos copiar incluso sus gestos propios, sus muecas... o atribuirle los de otros. Si se trata de un actor, lo mismo, ya que muchos de ellos, aunque interpreten papeles distintos dejan escapar su personalidad, incluso en la forma de moverse, gesticular. Imaginando el libro como una película tendrás buenos resultados.

Una vez tenemos lo EXTERNO, podemos pasar a configurar EL MUNDO INTERIOR del personaje, que le dará riqueza y realismo. Ahí entrarían sus gustos, preferencias, ideas, religión, opiniones sobre diversos aspectos de la vida, si es introvertido, extrovertido, sociable o no. 

Finalmente, añadimos los DATOS ACCESORIOS, que sería algo así como contarnos si es de extracción socio-económica alta o baja, nacionalidad, estudios, patrimonio, enfermedades o defectos de interés...

Cuando más detallado sea el retrato más fuerza tendrá el personaje, pero OJO, estos apuntes son para nosotros, no para los lectores. No hace falta plasmarlo todo en el libro, pero nosotros, como autores, sí debemos conocer todo sobre el personaje para poder animarlo y hacerlo actuar conforme a ser. Poco poco, en charlas con otros personajes, o pequeños esbozos, pueden ir aflorando sus virtudes y defectos, teniendo en cuenta que hay que contar SOLO LO QUE TIENE RELACIÓN CON LA TRAMA.

Recuerdo lo de la trama, porque en esencia una novela es una historia donde unos personajes parten de una situación y terminan en otra distinta. Es decir, a través de diversos episodios que componen la trama, nuestro personaje EVOLUCIONARÁ, sin dejar de ser él mismo. En una novela romántica por ejemplo, podemos encontrar al típico galán que desconfía del amor, no quiere compromisos, es un libertino, etc, pero que  a través de su relación con la heroína cambia de pensamiento y proceder y termina siendo incluso un amoroso y fiel marido y buen padre de familia. Todo esto puede suceder si a lo largo de la historia, el autor justifica adecuadamente este cambio. La palabra clave es la JUSTIFICACIÓN. Es lo que lo hace creíble. Muchas novelas presentan increíbles cambios sin explicar la razón, o enamoramientos hacia personajes cuya descripción, más bien anodina, no los justifica. En  una novela todo puede suceder si está bien JUSTIFICADO. 

Otro día seguimos hablando del apasionante tema de los personajes literarios... Por ejemplo, de las relaciones entre ellos.

1 comentario:

  1. Unos consejos muy buenos que quedan anotados!!!

    Gracias por compartir!!!

    felicidades por tu publicación!!!!

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